PRUEBAS / CHEVROLET

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Chevrolet Matiz 1.0 vs Maserati Spider

Seguro que algunos pensáis que se nos ha ido la pinza. Pero en sobrecoches.com nos hemos propuesto averiguar si es necesario gastarse cerca de 100.000 euros en un coche o si con unos 10.000 euros, diez veces menos, es suficiente. Las cartas están echadas… ¡Qué comience el juego!

Las diferencias entre un coche y otro son abismales. El italiano ha sido creado para entusiasmar, llamar la atención y ofrecer deportividad vestida con un elegante traje italiano. El coreano, nacionalizado estadouniChevrolet Matiz 1.0 vs Maserati Spiderdense hace unos meses, es un vehículo discreto, de estética simpática y sus alardes tecnológicos se quedan en una dirección asistida o en los frenos traseros de tambor. A simple vista, el combate puede estar desigualado, pero todo depende de… ¿Para que vas a usar tu coche?

PRIMER ASALTO
Bajamos al parking, allí nos esperan los dos contendientes. Arrancamos y comenzamos a circular por la ciudad. Como es normal en Madrid, una ciudad repleta de obras, los atascos están a la orden del día. Por lo que íbamos a poner entre las cuerdas a la caja de cambio secuencial “Cambiocorsa”. Las constantes arrancadas y paradas de la M30 sacaban a la luz los defectos de una caja de cambios que no está diseñada para callejear. Más de una vez se nos caló el coche –la mirada de la gente nos decía: “Mucho coche, pero no tiene ni idea como se conduce un Maserati”-, pero no lo podíamos remediar. O inicias la marcha a medio gas o el fastuoso italiano no arranca. En el Matiz… embrague, primera, gas a fondo y el primero del semáforo.

Ya puesto en realizar conducción urbana, ¿Por qué no irnos de compras al centro con los coches? La Gran Vía, la Puerta del Sol o la calle Mayor son los escenarios de la comparativa. El Matiz pronto comienza a mostrarnos sus cualidades en la ciudad. Pequeño, con una postura de conducción alta y unos retrovisores que permiten contemplar lo que sucede a nuestro alrededor, el zizageo entre los taxis y los autobuses se realiza sin problemas. El motor de 1.000 centímetros cúbicos no tiene mucha potencia, 65 cabalChevrolet Matiz 1.0 vs Maserati Spiderlos, pero la relación del cambio es muy corta, por lo que se aprovechan muy bien. Miro por el espejo retrovisor y veo a mi compañero Gustavo Rodríguez sufriendo a lomos del descapotable. Posición de conducción muy deportiva, retrovisores que no dejan ver nada –muchas veces giraba la cabeza para que no venía nadie-. Aunque la dirección ultradirecta del Maserati no se comportaba nada mal, ya que con pequeños golpes de volante cambiaba de carril en un momento. También es justo reconocer que los 390 caballos del V8 ayudan mucho.

BUSCANDO APARCAMIENTO
Llegamos a nuestro destino, toca aparcar y aquí tenemos un claro vencedor. El Chevrolet Matiz lo hace en un momento gracias a sus 3.495 milímetros de longitud y su reducido diámetro de giro. El Maserati comienza a sudar, necesita 12 metros para girar –en contra de los 9 del Matiz- pero al final lo consigue. Eso sí, con mucho cuidado de no rayar su preciosa carrocería. Uno de los aspectos que menos nos han gustado del Maserati es la palanca que acciona la marcha atrás. Sus materiales, consistencia y funcionamiento es deficiente. Presenta holguras por todos sitios y la inserción de la marcha atrás se realiza en demasiado tiempo. La caja de cambios del Matiz no es ninguna maravilla, su tacto es esponjoso, pero al menos la marcha atrás entra a la perfección.

A LA CARRETERA
Cogemos la primera salida e iniciamos nuestro recorrido por autopista. En estos lares está claro cual es el vencedor. El Matiz no puede hacer nada, demasiado bien se comportó, y en el mínimo repechChevrolet Matiz 1.0 vs Maserati Spidero tiene que emigrar al carril derecho para no molestar al resto de los conductores. Al pisar el asfalto de la autopista, el Spider nos ofreció lo mejor de si y comenzó a devorar kilómetros y combustible a un ritmo endiablado. Si hablamos de comportamiento, el Spider se encuentra a años luz. Ya que entre sus gadgets tecnológicos destaca la sofisticada suspensión Shyshook que regula electrónicamente los amortiguadores para mejorar la estabilidad en todo momento. El Chevrolet aporta un sencillo eje trasero semirígido con amortiguadores telescópicos y muelles helicoidales que cumplen su cometido siempre que nos pasemos con el gas.

Aunque si nos referimos al confort las cosas no están tan distanciadas. El habitáculo del Spider está repleto de lujo, piel y unos acabados por debajo de los coche ofrece un BMW Serie 3. Resulta curioso, pero un coche de 30.000 euros es capaz de ofrecer mayor calidad que otro de 100.000 euros. Es lo que tiene la pasión italiana. No obstante, su conducción es confortable, la amortiguación no resulta especialmente dura y los asientos de piel recogen el cuerpo a la perfección y además, resultan cómodos. El interior del Matiz es estrecho, discreto de materiales y con unos asientos sencillos que no pueden ofrecer el confort del Maserati. Pero en practicidad, huecos disponibles, rigidez de la suspensión y comodidad está muy cerca del Maserati. El Matiz es capaz de acercarse más de lo esperado, aunque no logra vencer al italiano.

CURVAS, CURVAS Y MÁS CURVAS
Elegimos el tramo de rallyes de El Atazar para compleChevrolet Matiz 1.0 vs Maserati Spidertar la comparativa. Se trata de una de las carreteras más emblemáticas de Madrid, con un asfalto perfecto y una zona de curvas rápidas, enlazadas y horquillas en la parte final que ponen los pelos de punta a cualquier piloto. Damos unos minutos del ventaja del Chevrolet Matiz, el tramo es largo y hay bastantes cuestas. Primera, gas a fondo y salimos dispuestos a comernos el mundo con nuestros pequeñín. Cuesta arriba la cuarta se queda demasiado larga, por lo que optamos por circular en tercera. Al llegar a las curvas, el Matiz comienza a sacar todo su carácter ya que empieza a hincar el morro y la zaga parece que se va a descomponer. Más de una vez levantó la rueda trasera interior demasiado, tanto que pensábamos que íbamos a volcar. Mejor nos lo tomamos con calma.

Al subirnos en el Maserati Spider y encontrarnos en un tramos tan espectacular… ¡Controles fuera! O nosotros podemos contigo o el coche nos humillaría. Salida tipo formula uno y comenzamos a subir marchas como unos diablos. Realizamos el cambio de marcha a 7.500 rpm y en un momento circulamos en quinta marcha a una velocidad que es mejor no recordar. Primera curva rápida, la atacamos a fondo y el Spider ni se inmuta. “Parece que hemos encontrado para que sirve este coche”, me comenta Gustavo Rodríguez. Continuamos recorriendo el tramo y nos quedábamos alucinados con la dirección, la progresividad del chasis y el cambio secuencial –ahora no se calaba-. Llega una de las curvas más lentas, de segunda marcha y con buena visibilidad. Llegamos en cuarta marcha, pisotón al freno, tercera, segunda y el cambio nos obsequia con un precioso punta tacón. A mitad de la curva… ¡Gas a fondo! Y el Spider nos deleita con una cruzada progresiva, controlada y sobre todo muy espectacular. Acabamos el tramo, nos bajamos del coche y le pregunto a mi compañero: “¿Por qué no hacemos el tramo de nuevo?”.

Después de conducir durante unos días estos dos coches tan diferentes, hemos llegado a la conclusión de que no existe el coche perfecto. El Matiz es el coche ideal para circular por ciudad y pequeños recorridos, un Maserati Spider es incapaz de igualar la oferta. El Matiz te permite ir al supermercado, al trabajo y aparcarlo en un espació mínimo. Mientras que el Spider es el coche ideal para llamar la atención y gastar unos 18,6 litros de consumo medio. La inversión de 100.000 euros merece la pena si sientes el automóvil con pasión, si amas la potencia y el comportamiento deportivo. Sino es así, cómprate un Matiz, callejea por la ciudad y el dinero que te has ahorrado inviértelo en una casita en el campo, viajes por el mundo, o para dar la entrada para un piso en Madrid.

 
 


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