Citroën presenta, en primicia mundial en el Salón de Frankfurt 2005, una nueva concepción de un vehículo Gran Turismo, el nuevo concept-car C-SportLounge.

Se ha trabajado especialmente el flujo de aire, lo que ha permitido obtener un Cx de 0,26. La parte delantera presenta entradas de aire ensanchadas y largos proyectores, de forma incisiva.
Por su parte, el parabrisas, grande y avanzado, llega hasta la parte superior y se une con el techo panorámico, sin romper la línea, con el objetivo de ofrecer una gran superficie acristalada y favorecer la visibilidad y el paso de la luz al interior.
El habitáculo está concebido para acoger en su interior a cuatro adultos. El ambiente en su interior mezcla materiales nobles, sólidos, trabajados, y un tratamiento más mecánico del puesto de conducción. Con puertas traseras de apertura invertida, pretende ofrece una mejor accesibilidad.
La terminación del puesto de conducción ha estado marcada por la búsqueda del confort del conductor, que se siente, como los pasajeros, como si estuviera en el interior de un avión. Esta impresión se refuerza por el tratamiento particular de la instrumentación de agujas, así como por su implantación. El conductor está situado en una posición sobreelevada con una altura de los ojos media-alta para ofrecer una mejor visibilidad.
El asiento del conductor es solidario con la consola central, lo que permite conservar los comandos de la caja de cambios automática y de la climatización al alcance de la mano, sea cual sea el reglaje longitudinal elegido. Todo se ha preparado para que el conductor pueda concentrarse en la carretera, con un volante de mandos centrales fijos y paletas de cambio de velocidad.