Veamos cómo f
unciona: el bio-etanol y la gasolina se vierten en el mismo depósito, una característica que facilita los abastecimientos del conductor. Es el software del motor el que monitoriza la mezcla y modifica consecuentemente, de manera totalmente automática, las características de la inyección. Los motores Flex pueden funcionar del mismo modo y con las mismas prestaciones tanto con los combustibles tradicionales como con los naturales a base de alcohol.
A nivel medioambiental, la ventaja del etanol reside en el hecho que es una fuente de energía renovable (se obtiene de varios cultivos, mediante un proceso de fermentación de las biomasas, es decir, de productos agrícolas ricos en azúcar como los cereales, los cultivos de azúcar, los aminoácidos y los orujos) y que no contribuye a aumentar el efecto invernadero y al calentamiento de la atmósfera, ya que en el proceso de producción captura anhídrido carbónico.
Además, al ser una mezcla hecha también de gasolina, el E85 reduce la emisión neta de CO2 de casi el 40% (TBC). Por lo tanto, la posibilidad de poder pasar del E85 al metano seguramente representa una nueva solución para la movilidad sostenible, no sólo urbana sino también extra urbana, ya que mientras que el metano, además de reducir las emisiones de CO2, hace que las emisiones de contaminantes PM, NOx (contaminación urbana) sean 0, el E85 reduce considerablemente las emisiones de CO2 (efecto invernadero).