PRUEBAS / HONDA

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Honda FR-V 2.2 i-CTDi

Probamos en esta ocasión el Honda FR-V que monta la aclamada mecánica de ciclo diesel 2.2 CDTi de 140 cv. El motor, que da un rendimiento excelente en el resto de la gama que lo monta, no es el objetivo al que se dirige este vehículo y si lo son sus inusuales 6 plazas colocadas en una configuración inusual de 3+3. Veamos si este monovolúmen que se suma a la disputa comercial, cuenta con argumentos para hacerse un hueco entre sus contrincantes.

>Configuración 3+3
Su habitáculo tiene el espacio esperado en un vehículo de sus características. La presencia de sus seis plazas distribuidas en posición 3+3 no ha implicado mayor anchura, aunque si nos fijamos en su carrocería nos da la impresión de anchote. En cualquier caso si tiramos de cifras, nos damos cuenta que tiene la misma anchura que un Renault Scénic, por poner un ejemplo de la competencia.

La configuración interior cuenta con seis asientos independientes, montados en dos filas. Tanto el asiento central delantero como el central trasero pueden deslizarse hacia atrás para proporcionar a los pasajeros situados a ambos lados más espacio a lo ancho, mientras que sus respaldos plegables pueden utilizarse como mesa o para guardar objetos, o bien proporcionar más opciones de carga. Para despejar toda el área de equipaje sólo deben plegarse los asientos traseros, que son abatibles en el piso del maletero.

También podemos disponer de una configuración en 2 + 3, el tercer pasajero ocupa un espacio de carga que en el FR-V no se ve afectado, ya que el tercer ocupante puede viajar en la fila delantera. De forma similar, viajando con seis personas, el FR-V todavía tiene espacio de maletero libre para equipaje, mientras que una disposición en 2 + 3 + 2 pone en peligro dicho espacio, ya que es necesaria Honda FR-V 2.2 i-CTDila presencia de una tercera fila.

Hasta 1.049 litros de maletero
Esto significa que el FR-V puede llevar tres pasajeros y 1.049 litros (VDA) de equipaje; con seis pasajeros, puede llevar 439 litros (VDA). El FR-V también es fácil de configurar en diferentes posibilidades de carga. Por ejemplo, con tres pasajeros y sus bicicletas: en el FR-V las bicicletas pueden cargarse en sentido longitudinal, con los tres pasajeros sentados en los asientos delanteros. En los vehículos de la competencia debería plegar una parte de la segunda fila y, en una disposición 2 + 3 + 2, incluso la tercera fila.

La anchura es 7 cm superior en las plazas delanteras que en las traseras. Los asientos exteriores están algo más desplazados hacia las puertas de lo habitual con el objetivo de hacer sitio a la plaza central. De todas formas la anchura se nos antoja algo escasa para transportar a seis adultos con la comodidad deseada. La persona que ocupa la plaza central en ambas filas puede llegar a encontrarse con una postura algo forzada sin saber que hacer o donde poner los brazos. En el caso de la plaza central delantera es aún más forzada que en la trasera y tampoco cuenta con demasiado espacio para las piernas, dicha plaza delantera cuenta con desplazamiento longitudinal más amplio que la trasera. Puede ser una buena oHonda FR-V 2.2 i-CTDipción para niños a partir de 36 kg (a partir de 12 años en España) o para montar sistemas de retención infantil (SRI) de hasta 9 kg (a partir de 9 en adelante, siempre detrás) ya que los sistemas de retención infantil de mayor ámbito de masa son mas voluminosos. El espacio y confort en las plazas traseras es correcto con las salvedades mencionadas.

Sus ventajas
Honda ha prestado atención a la comodidad de los padres, y ha considerado que algunos niños prefieren viajar delante con sus padres, el asiento central delantero, y al igual que los dos asientos traseros exteriores, dispone de anclajes ISOFIX. Según Honda, la anchura del asiento central permite incorporar perfectamente una sillita infantil (estándar) de 460 mm de ancho. Honda recomienda colocar la silla para bebés orientada hacia atrás en la fila de asientos trasera, para mayor seguridad. Para niños de entre 9 y 18 kg, es posible utilizar una sillita orientada hacia atrás en la segunda fila u orientada hacia delante tanto en los asientos traseros como en el asiento central delantero. Si los niños se colocan en el asiento central delantero, se recomienda desplazar el asiento a su posición más retrasada para evitar cualquier contacto con el airbag y para no distraer al conductor.

En el caso de niños de entre 4 y 12 años (13 a 36 kg), todas Honda FR-V 2.2 i-CTDilas posiciones de los asientos son válidas, salvo los asientos delanteros. En caso de usar los asientos delanteros con niños de mas de 12 años, Honda recomienda de nuevo situar el asiento en su posición más retrasada.

Más vigilancia para los más pequeños
Por encima de todo, esta disposición permite que un niño viaje delante con sus padres, que en la mayoría de casos es lo que los niños desean y a la vez permite a los padres tenerlos vigilados, sobre todo cuando son muy pequeños.

El asiento central delantero, puede deslizarse 270 mm (los dos asientos delanteros exteriores se desplazan 230 mm) y fijarse en un total de once posiciones diferentes. Puesto que el asiento central está en su posición más avanzada cuando los exteriores están en la más retrasada, el asiento puede desplazarse hasta 270 mm por detrás de los asientos delanteros.

El interior no es de los más prácticos de su segmento. No nos encontramos con demasiados huecos para dejar al menos los objetos de cada día – Llaves, monedas, móvil, cartera…- con total comodidad. Las bolsas de las puertas y la guantera son de escasa capacidad. El hueco más accesible es uno – de reducida capacidad- que se encuentra en la zona central del salpicadero.

El respaldo del asiento central delantero también puede plegarse - y puede soltarse tirHonda FR-V 2.2 i-CTDiando de un asa detrás del asiento - para formar un apoyabrazos. También puede funcionar como mesita, gracias a la bandeja que incluye detrás del respaldo.

El asiento central puede dividirse, cuya mitad delantera se pliega 180 grados y se convierte en un espacio seguro para guardar objetos, como pequeños bolsos, carteras, cámaras, etc. En el reverso del asiento se halla otra bandeja hueca con subdivisiones, similar a la del respaldo. Y debajo del asiento todavía hay más sitio para guardar objetos, gracias a una bandeja deslizante.

Posición al volante
Los asientos son más bien de mullido blando y no muy envolventes, aunque pueden ser confortables para un buen número de conductores. El puesto de conducción es cómodo y el volante y el cambio son suficientemente accesibles. El volante es ajustable en altura y profundidad. Además, el asiento del conductor es también ajustable en altura y la palanca del cambio está montada en el salpicadero al estilo Civic, que le da un acceso muy intuitivo. El freno de mano es mecánico y está situado en el salpicadero. Para accionarlo, basta con coger el mando por debajo del salpicadero y tirar. Para soltarlo se pulsa un botón en el extremo del mando. Este mando cuenta con un tacto algo frágil, pero se maneja con muy poco esfuerzo, lo que redundara en su durabilidad. Honda FR-V 2.2 i-CTDiPersonalmente pensamos que honda debería haberse decantado por un freno de mano eléctrico ya que ocuparía menos espacio, aunque entendemos que prime la reducción de costes.

Detalles de diseño
El diseño del salpicadero y la disposición de algunos mandos cuentan con una presentación peculiar. Los mandos de la climatización y el equipo de sonido quedan demasiado alejados y nos obligan a estirar demasiado el brazo y puede que lleguen a generar distracción al volante. Los mandos de los elevalunas están posicionados en el salpicadero justo a la izquierda del volante y no en los paneles de las puertas, zona reservada para dichos mandos en la gran mayoría de los coches. Aprovechando que hablamos de diseño, igualmente nos llamó la antención como queda a la vsita los cinturones de las plazas traseras. a través de la pequeña ventanilla de las plazas traseras.

Los faros (también los antiniebla) y los limpiaparabrisas funcionan con mandos giratorios. El navegador es fácil de manejar aunque con una grafía poco agraciada.

Los materiales son del estilo “a la japonesa”, es decir, duros pero son agradables al tacto y en general están bien ajustados y terminados. Nuestra unidad contaba con un total de 15.000 Km y ya se evidenciaba un cierto desgaste de los materiales y los tapizados de interior, lo que nos Honda FR-V 2.2 i-CTDida una idea de la calidad de algunos de estos elementos. Nos gustó el tacto agradable de las bisagras de las puertas, se abren y cierran con muy poco esfuerzo.

Motor satisfactorio
Con una potencia máxima de 140 CV a 4.000 rpm y un par motor que alcanza su valor máximo de 340 Nm a 2.000 rpm. Es un motor que cuenta con buenas cualidades. Es progresivo, suave y tiene un funcionamiento satisfactorio. El ruido que genera se deja notar en el habitáculo, sobre todo cuando nos movemos en la zona media-alta del cuentavueltas. El ruido aerodinámico y mecánico es suficientemente molesto como para no ser todo lo cómodo que debiera en largos desplazamientos, probablemente por no estar completamente bien insonorizado el interior. Aún así, creemos que es la versión mas idónea para movernos correctamente con nuestro FR-V.

El consumo de combustible de esta versión es de los más ajustados del mercado. En ciudad supera los 8 litros mientras que en carretera podemos llegar a obtener medias de 6 litros. Tiene un consumo mixto homologado de 6,3 l/100 km.

Comportamiento
Dinámicamente es un coche que está orientado claramente al confort y que no asimila de buenas maneras una conducción mas dinámica, sobre todo en zonas rápidas con muchas curvas. Cuando atravesamos una ondulación, un cambio Honda FR-V 2.2 i-CTDide rasante o simplemente entramos apoyados en un viraje, el FR-V reacciona como si careciera de amortiguadores, es decir, como si no se controlaran los movimientos oscilatorios de la suspensión (masa no suspendida) y del chasis (masa suspendida) originados por la compresión de los muelles.

Su comportamiento en zonas lentas es algo mejor, gracias en parte a una zaga de carácter dinámico. El motor no llega a comprometernos en ningún caso en éste tipo de trazados. Su estabilidad lineal es correcta, aunque es sensible al viento y a las altas velocidades.

La dirección tiene un tacto muy agradable en uso urbano y cuando circulamos a velocidades moderadas. Cuando comenzamos a incrementar el ritmo en zonas rápidas con curvas se le acumula el trabajo y no se muestra demasiado precisa, aunque dicha reacción puede deberse a la forma que tiene de apoyar nuestro FR-V.

El cambio es preciso y sin tener un tacto perfecto y completamente agradable puede manejarse con rapidez si se requiere. Los frenos cumplen correctamente, pero se agotan con rapidez cuando les exigimos un continuo y fuerte esfuerzo.

Equipamiento
Nuestra unidad presentaba el nivel de acabado más alto (Executive). Dicha versión tiene un precio final de 31.600 euros. Su equipamiento está compuesto por el control de estabilidad, climatizador, navegador, sensor de lluvia, faros de xenón, asientos calefactados con tapicería de cuero, techo solar, espejos eléctricos, volante y pomo en piel, llantas de aleación, cristales tintados y equipo de sonido con CD. El FR-V 2.2 i-CTDi está disponible desde 25.300 euros en su acabado Comfort en el que no faltarán ni el control de estabilidad ni el climatizador.

 


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