mensiones- y los faros antiniebla cambian.
Lateralmente, las principales diferencias se centran en las nuevas molduras laterales, las llantas de aleación de seis brazos y los estribos laterales de mayores dimensiones. En la zaga, las transformaciones se reducen a unas ópticas rediseñadas y a un paragolpes de corte más limpio y que integra las luces de posición más elevadas para evitar las típicas roturas producidas en los estacionamientos.
Mayor ha sido aún el trabajo efectuado en el habitáculo. En el cuadro, los relojes pasan a contar con fondo blanco, para aportarle mayor “deportividad”. La consola central dispone ahora de doble compartimento. El primero de ellos está destinado a llaves y pequeños objetos, en tanto que la segunda está ideada para poder ordenar CD´s, teléfonos móviles y otros objetos de dimensiones contenidas.
Los portavasos han sido reubicados, situándose ahora por delante de la consola central. Y para los pasajeros de las plazas posteriores, el Terracan incorpora una nueva toma de corriente en la parte trasera de la consola central, así
como un doble portavasos.
Tambien se ha modificado su sistema de aislamiento, dotándosele de nuevos materiales y reforzándose en este aspecto algunas zonas, tales como los pasos de rueda o el tabique de separación del habitáculo con el vano motor.
El Hyundai Terracan equipa una segunda evolución del motor turbodiesel tetracilíndrico, de 2.9 litros, dotado de la más avanzada tecnología para este tipo de propulsores: el sistema de inyección directa, Common Rail, desarrollado por Delphi. Este propulsor ha visto aumentada su potencia máxima de 150 CV a 163 CV a 3.800 rpm, al tiempo que su par se sitúa ahora en 35 mkg entre las 1.750 y las 3.000 rpm. Los 13 CV de más con 1,1 mkg más de par también resultan en mejores prestaciones con unos consumos ligeramente inferiores. Si bien la velocidad punta aumenta poco (2 km/h), la aceleración de 0 a 100 si es significativa al realizarla 0,7 segundos más rápida. Las recuperaciones, lógicamente, también se ven notablemente favorecidas.
Gracias a la tecnología Common Rail y a una sofisticada inyección electrónica, s
e ha conseguido reducir tanto el consumo como las emisiones. El incremento de 13 CV en su potencia ha sido debido al aumento de la presión de la inyección del diesel, de 1.400 a 1.600 bar.
La culata es de aluminio y ha sido diseñada para ofrecer la máxima eficiencia en el flujo de gases. Cuenta con cuatro válvulas por cilindro, mandadas por un árbol de levas en culata. Para asegurar un reducido nivel sonoro y un bajo mantenimiento, dispone de empujadores hidráulicos y correa autotensable. Elemento a destacar en este motor diesel sobrealimentado es la incorporación del sistema de inyección directa, Common-Rail, que ha sido desarrollado por Delphi especialmente para Hyundai.
Por otra parte, el nuevo motor 2.9 CRDi es, a su vez, uno de los propulsores diesel que menos contaminan del mercado. Esto se ha conseguido gracias a la tecnología Common-Rail, que permite un mayor aprovechamiento del combustible, al sistema EGR de recirculación de los gases de escape, al catalizador de tres vías –similar al que se emplea en los coches de gasolina- y a una refinada tecnolog
ía desarrollada para mejorar la combustión. De esta manera, el motor 2.9 CRDi supera la normativa Euro 3 y está preparado para superar también la futura normativa, Euro 4.
La caja de cambios es manual de cinco velocidades. Esta cuenta con reductora. Y si así se prefiere, la marca ofrece la posibilidad de contar con una caja automática de cuatro relaciones y reductoras, controlada por un sistema de gestión electrónica.
El sistema EST –tracción total conectable- permite pasar de propulsión trasera a tracción total manualmente a velocidades inferiores a 80 km/h. Esto permite un neto ahorro de combustible cuando se transita por carreteras en buenas condiciones.
La caja de transferencias de 4L está pensada para su uso en las situaciones extremas, y bastará con apretar el embrague unos segundos, con el coche parado, y accionar el botón a la posición correspondiente. El tren trasero incorpora un diferencial de deslizamiento limitado –LSD- que reparte el par entre ambas ruedas, enviando más par a la rueda con mejor tracción en cada momento.
La versión full cuenta, además, con un sofisticado sistema de tracción automática denominado ATT-transmisor activo de par-, que se encarga de conectar la tracción 4x4 de forma automática cuando detecta pérdidas de tracción en el tren trasero. Con este sistema, la tracción 4x4 entra en funcionamiento sin ser necesario accionar botón alguno. De hecho, estas versiones sólo incorporan dos posiciones: “Auto” para la opción con sistema ATT y “Low” en caso de hacer uso de la reductora.