
El MINI Cooper S Power On es un MINI Cooper S dotado con la mayoría de los accesorios de la gama, tales como kit de potencia, kit aerodinámico, llantas de 18”, frenos deportivos, asientos tipo baquet y multitud de piezas realizadas en fibra de carbono.
Los productos se dividen en tres kits: kit “POWER ON”, kit “DRESS UP” y kit “CARBON FIBER”.
El Kit “POWER ON” incorpora un sistema de filtrado de aire, un tubo de escape deportivo en acero inoxidable, la electrónica del motor modificada, un kit de frenos deportivos (son los mismos que monta el John Cooper Works) , un indicador luminoso del régimen del motor y un emblema John Cooper Works para faldón delantero y portón trasero. Su precio: 3.484 €.
El Kit de potencia está compuesto por un sistema de filtrado de aire JCW completo, tubo de escape deportivo en acero inoxidable, electrónica del motor modificada, otros componentes adicionales de alto rendimiento y el emblema JCW para el faldón delantero y el portón trasero.
El kit “DRESS UP” incluye un Kit aerodinámico formado por faldones delanteros, laterales y traseros, un juego de llantas de aleación ligera de 18 pulgadas R109 Double-Spoke Composite (son un 30% más ligeras que las acero), unos neumáticos Runflat que permiten circular en caso de pinchazo y unas molduras de entrada en puertas. Su precio: 4.496 €.
El Kit aerodinámico utiliza componentes aerodinámicos muy ligeros de termoplástico indeformable. Según MINI, estos materiales cumplen las normas más exigentes en cuanto a diseño, calidad y seguridad. Su eficacia está comprobada en elaboradas pruebas de túnel de viento.
El kit “CARBON FIBER” presenta elementos exteriores en fibra de carbono (entrada de aire, carcasas retrovisores, molduras intermitentes laterales y el difusor, alerón y asidero portón trasero) y elementos interiores en fibra de carbono en el salpicadero, freno de mano y palanca de cambios. Su precio: 1.743 €.
Todos los componentes de carbono están fabricados de forma manual, casi artesana. El tiempo de fabricación individual varía entre 12 y 14 días, para cumplir así los rigurosos requisitos de durabilidad y resistencia.
Con este menú de mejoras se consigue una versión similar al John Cooper Works, pero con un motor menos potente (192 CV frente a los 211 del JCW) y un precio considerablemente más alto (33.400 € frente a los 30.800 € del JCW). De esta forma, resulta más interesante comprar un John Cooper Works que equipar un Cooper S con todos estos Kits. No obstante, los Kits se pueden instalar de forma individual o conjuntamente, según decida cada cliente.
Potenciado hasta 192 CV
El motor aumenta su potencia hasta los 192 CV (el Cooper S tiene 174 CV). El propulsor en cuestión es un 4 cilindros de 1,6 litros de cilindrada con un turbocompresor Twin Scroll e inyección directa de gasolina. Los 192 CV los consigue a 6.000 rpm y el par máximo -de 250 Nm- se alcanza a las 1.750 rpm. La función overboost puede elevar el par hasta 260 Nm momentáneamente. La velocidad máxima del MINI Cooper S Power On es de 235 km/h y acelera de 0 a 100 km/h en 6,8 segundos. El consumo medio de combustible según el ciclo de pruebas de la UE se sitúa en 5,8 litros a los 100 kilómetros (una cifra muy baja para la potencia que tiene el motor).
Como buena mecánica turbo que se precie, la respuesta es enérgica y contundente a lo largo de toda la banda de utilización. Es un motor muy deportivo, que estira de maravilla y que es todo un placer llevarlo alto de vueltas, una zona, sin duda, en la que se disfruta al máximo de esta versión.
Este motor se encuentra muy bien acompañado por una caja manual de seis velocidades, que destaca por ofrecer unos desarrollos muy bien elegidos (más bien cortos) y a un guiado que permite manejarlo con la agilidad deseada cuando se trata de utilizar la caja de cambios con rapidez.
La dirección eléctrica tiene un tacto delicioso, es precisa, rápida y muy directa en sus acciones. Transmite perfectamente todo lo que ocurre en el asfalto, no tiene desfases en su asistencia y permite guiar el tren delantero con la rapidez que uno desea. El sistema de dirección es electromecánica EPAS (Electrical Power Assisted Steering). El servomotor de esta dirección únicamente se pone en funcionamiento cuando realmente es necesario el efecto servo o cuando el conductor lo necesita.
Como suele ser habitual en todos los MINI, el grupo pedalier está especialmente cuidado: una asistencia y suavidad perfecta en el embrague y un acelerador muy directo ante las solicitudes del conductor. Tan sólo mejoraríamos el tacto del freno (es demasiado esponjoso para lo que cabe esperar en un coche de estas características). Precisamente este apartado (los frenos) sería uno de los puntos a mejorar en este coche. Sin ser malos, en conducción deportiva tienden a desfallecer con rapidez, y al final termina echándose de menos unos frenos más potentes con un ABS menos intrusivo.
Deportivo y divertido
El chasis está compuesto por un tren delantero de tipo McPherson y un posterior multibrazo (algo inusual en su categoría). El MINI Cooper S Power On es, junto con el Renault Clio RS, uno de los coches con los que más me he divertido conduciéndolo. No sólo por su excelente motor, cambio y tacto de conducción, también por lo bien reglado que está el bastidor. Es un coche con el que se puede ir rápido y, aunque sea nervioso, no compromete en exceso cuando se desea llevar al límite. El tren delantero entra muy bien en curva -sin apenas subvirar- y el trasero es siempre muy solidario a los cambios de masas.
De su interior, cabe destacar los baquets que tiene como asientos. Éstos, sujetan el cuerpo como si fueran un guante, la sujeción es perfecta. Los asientos traseros son de tela y está fabricados con una espuma más bien blanda. El resto, salvo las inserciones de carbono, es idéntico a un Cooper S.
Kits y combinaciones:
Power On 3.484 €
Dress Up 4.496 €
Carbon Fibre 1.743 €
Power On + Dress Up 7.648 €
Dress Up + Carbon Fibre 5.973 €
Carbon Fibre + Power On 4.996 €
Power On + Dress Up + Carbon Fibre 8.870 €