Exteriormente se ha hecho un buen trabajo con un aspecto deportivo pero muy discreto evadiendo cualquier tipo de macarrada que pueda asociarse al discutido Tuning. Incorpora componentes que realzan su imagen deportiva y lo distinguen del resto de la gama. Entre otros, destacan los parachoques de nuevo diseño, las llantas de 16 pulgadas y los retrovisores exteriores en color titanio satinado, los grupos ópticos en titanio fumé, la sigla "FR" situada en los montantes centrales, la doble salida cromada del tubo de escape, los asientos tapizados en tejido de aspecto metálico y varios componentes del interior que también presentan detalles en acabado metálico.
Con caracter propio
A simple vista ya destacan sus atractivas y exclusivas llantas de aleación de 16 pulgadas, de cinco radios dobles de color titanio satinado. Este color también se observa en los retrovisores exteriores y, por su parte, el interior de los grupos ópticos delanteros y traseros está pintado en titanio fumé. Otra particularidad del Ibiza FR es el diseño de los parachoques. Llama la atención por las rejillas de aireación en forma de "nido de abeja", mientras que el posterior sobresale por la doble salida del tubo de escape cromado. Ambos parachoques, así como el spoiler posterior y las manetas de las puertas están pintados en el mismo color de la carrocería, que está disponible en seis colores: rojo Flash y amarillo Ovni (colores pastel) y azul Polar, negro Mágico, gris Ártico y gris Sombra (colores metalizados).
En su interior destaca el acabado metalizado de la zona de instrumentación del tablero y de la consola central, característica que se traslada a los mandos de los difusores de aireación, al anillo del pomo de la palanca de cambios y tirador de la guantera. El velocímetro y el cuentarrevoluciones también son de nuevo diseño, con el borde exterior de las esferas de color blanco y logotipo "FR". Por su parte, el volante, pomo y revestimiento de la palanca de cambios van forrados en cuero con costuras en hilo de color gris, y los nuevos asientos están tapizados en un novedoso tejido de aspecto metálico. Es sin duda el terminado más recomendable de la gama Ibiza en cuanto aspecto y calidades de los materiales que componen el interior. Aunque podía estar más detallado, por ejemplo, se podían incluir pedales metálicos o algún elemento más que le otorgaran más distinción.
Prestaciones de primer orden
Nos sorprendieron gratamente las excelentes prestaciones que ofrece el Ibiza FR. El gran culpable es un viejo conocido del grupo VW, no es otro que el 1.8 litros sobrealimentado con culata de veinte válvulas de origen Audi. Con esta mecánica de 1.781 cc, el Ibiza FR alcanza unas prestaciones que le permiten situarse por encima de lo esperado, sus 150 cv parecen convertirse en unos 170 cv por los resultados obtenidos frente al crono.
El 1.8 20VT de 150 CV de potencia obtiene un par máximo de 22 mkg a tan sólo 2.000 rpm, cifras que al volante se traducen en una respuesta inmediata y contundente desde prácticamente el ralentí. Es motor que será de muy apreciado por la mayoría de sus futuros usuarios, ya que permite obtener muy buenas cifras en prácticamente toda su banda de utilización. La respuesta a 2.500 rpm es contundente para conseguir su pico a 3.100 rpm donde disponemos de un par máximo de 26,3 mkg. En su zona más alta, entorno a las 5.000 rpm, comienza a decaer pero con un soplo de fuerza que nos permite estirar hasta las 6.500 rpm sin problemas y sin una carencia de potencia que nos obligue a subir de relación. Su velocidad máxima es de 216 km/h, pero en la práctica conseguimos una velocidad punta de marcador que llegaba hasta los 255 Km/h en condiciones favorables, pero con una velocidad real que estaba entorno a los 245 km/h. Una velocidad que nos obligaba a estar muy atentos al volante ya que el chasis se encontraba lógicamente en una situación crítica.
En cuanto a sus consumos, tenemos que decir que más o menos se ajustan a las mediciones oficiales de la marca. En carretera a ritmos contenidos el gasto se situaba sobre los 7 litros. En uso urbano las cifras se movían sobre los 10 litros consumo. Exprimiendo al máximo la mecánica el consumo medio se cifraba sobre los 14 litros. Por las mediciones que pudimos obtener los consumos le permitían situarse por encima de su directo rival, el 206 GTi.
Noble y fácil de controlar al límite
Al igual que el resto de la gama, el Ibiza FR cuenta con "Chasis Ágil" (DSR -Dynamic Steering Response -sistema de respuesta dinámica a la conducción), que combina un particular tarado de suspensión, unos acoplamientos elásticos específicos, unos neumáticos con menor ángulo de deriva y un programa inteligente que modula la asistencia a la dirección en función de la velocidad a la que se circula y de la rapidez de giro del volante. El resultado: un trazado mucho más preciso, un mayor "feedback" y una respuesta más ágil a cualquier solicitud del conductor.
Se ha realizado modificaciones respecto a las versiones Sport, el tarado de los muelles es un 25% más firme en el eje delantero y un 10% en el posterior. Este nuevo tarado, junto al incremento en un 5% del diámetro de la barra estabilizadora delantera (Ø 19 mm), suponen haber incrementado aproximadamente un 15% la rigidez al balanceo y, por tanto, otorgar al Ibiza FR un comportamiento mucho más deportivo, aunque no del todo eficaz.
Su paso por curva no termina de ser totalmente plano. En curvas rápidas el tren trasero no termina de apoyar y aquí es cuando echamos en falta una mayor firmeza en las suspensiones. Como consecuencia y sin llegar a comprometer la estabilidad se produce una falta evidente de acomodo al ir rápido en este tipo de trazados.
En curvas medias y lentas el subviraje es bastante acusado, y este aumenta de forma considerable cuando damos gas en pleno giro, algo lógico por otra parte. No se ha querido presentar un chasis que comprometa al conductor en caso de un exceso y por tanto el subviraje se corrige de una forma fácil y segura. No llega a ser Don eficacia ni un coche de rápidas y precisas reacciones pero se puede ir rápido con una sensación de control bastante alta. Con levantar gas, y frenar en el peor de los casos conseguimos recuperar perfectamente la trayectoria sin que la zaga se mueva. Simplemente nos ayuda muy levemente para recuperar la trayectoria. También detectamos una ligera ayuda direccional en pleno apoyo o en rápidos cambios siempre sin sufrir el más mínimo apuro.
La servodirección electrohidráulica recurre a una bomba eléctrica de intensidad variable, que actúa con distinta fuerza para maniobras a marcha lenta o para giros rápidos y disminuye su asistencia a medida que aumenta la velocidad. Su tacto y funcionamiento al igual que el resto de la gama ibiza es muy agradable, pero cuando enlazamos curvas notamos una sensación de flotación en el tren delantero que desconcierta cuando le exigimos el máximo. El Ibiza FR está dotado de serie con ABS y TCS, que ofrece una eficaz motricidad. Además propone como opción el programa electrónico de estabilidad (ESP) que incluye el EBA, un asistente de frenada de última generación que garantiza una mayor capacidad de frenada en situaciones de emergencia.
Buena dotación de serie
Además de lo citado, el equipamiento de serie se completa con el climatizador, faros antiniebla, elevalunas eléctricos, retrovisores ajustables eléctricamente, cristales tintados y radio lector de CD con 6 altavoces. Respecto a seguridad, esta versión ofrece de serie airbag para conductor y acompañante, airbags laterales, ABS, TCS, dirección asistida electrohidráulica, cinturones delanteros pirotécnicos y cinturones traseros con tres puntos de anclaje en las plazas laterales.
El equipamiento puede ampliarse con ESP, airbag de cabeza, desconexión del airbag del acompañante, retrovisores exteriores con posición de parking eléctrica, tapicería de piel, faros de xenón, control de velocidad de crucero, sensor de lluvia, cargador de CD, sistema de navegación, preinstalación de teléfono, alarma volumétrica y techo de cristal.
El nuevo Ibiza FR es una opción muy interesante para quien desee un utilitario muy potente con un nivel de prestaciones que se encuentra holgadamente por encima de la media. Atraen sus buenas cifras frente al crono, en cuanto a sus aceleraciones y sobre todo a sus recuperaciones. No llega a ser el más eficaz de sus hipotéticos rivales pero tampoco pretende ser un deportivo radical. Sus nobles reacciones fáciles de corregir en todo momento permiten ir rápido y con una gran sensación de seguridad. Su habitabilidad interior y su refinamiento nos permiten tener un pequeño deportivo de uso diario.