Probamos el Volvo S40 2.0D, el motor mas vendido de la gama S40. Un vehículo casi redondo, donde un poco mas de espacio vital conformarían un producto redondo, por calidad de rodadura, calidad percibida, prestaciones y consumos ajustados.
Interior
Los asientos del Volvo S40 nos han gustado mucho porque tienen un mullido muy confortable y las protuberancias laterales no son muy altos y si algo mas du

ros para dar un apoyo bueno sobre todo en curva. El reposacabezas es sencillamente perfecto porque siempre está en contacto con la cabeza si realizamos una regulación correcta asi como una postura perfecta al volante.
Existen bastantes huecos para dejar objetos en las plazas delanteras, algunos son bastante pequeños. Nos ha extrañado que en las puertas las bolsas no sean tan grandes. Suponemos que el metro ha hecho de las suyas y mayor capacidad en las puertas suponía merma en el espacio interior.
La consola nos ha gustado por el diseño limpio que tiene. No vemos mucha utilidad su uso para dejar objetos detrás de ella, porque no se sujetan mucho y en las curvas tienden a salir disparados.
La guantera es muy capaz, aunque un poco estrecha para nuestro gusto.
Todos los elementos, indicadores, testigos y mandos tienen un tacto más que correcto, y los guarnecidos, paneles y piezas plásticas están bien rematados. No llega al nivel de otros vehículos de la competencia, pero están bien rematados y los plásti

cos son de buena calidad.
Motor
El motor del Volvo S40, de origen PSA, tiene una buena respuesta a bajo régimen, no es nada perezoso, algo de agradecer en motores diesel modernos de similares características y es muy agradable de utilizar, ya que a partir de muy pocas revoluciones notamos el incremento de potencia, que a partir de las 2000 rpm hasta poco mas de las 4500 rpm tiene una gran capacidad de aceleración. Aun así, es un motor un tanto ruidoso, sobre todo en frío y al ralenti o en fuerte aceleración, no es de los mejores en este sentido, aunque a velocidades altas lo que mas se oye es el ruido aerodinámico, que no llega a ser molesto.
El cambio tiene unos recorridos muy marcados. Transmite solidez. Puede resultar algo duro porque a veces nos parecía que se enganchaba al manejarlo con mucha rapidez. Es probable que al ser una unidad con pocos km fuera la razón de tal sensación.
El consumo es bajo. En de ciudad no hemos superado una media de 7 litros cada 100 km y en carretera a buen ritmo tampoco. En autoví

a, a una media alta el consumo ha sido de 6,5 litros cada 100 km. En una conducción muy deportiva no hemos llegado a superar los 8 litros de media.
El S40 tiene un buen comportamiento. Tiene un chasis muy bien equilibrado con unas suspensiones que priman el confort y que absorben muy bien las irregularidades de la carretera. Es un coche confortable, pero además es muy ágil y eficaz para el tipo de suspensiones que tiene. Entra bastante bien en curva. La trasera se coloca donde nosotros queremos y siempre ayuda de forma progresiva. Su comportamiento en zona lenta con curvas está muy lograda y el coche está bien apoyado en todo momento. En este tipo de carreteras puede tener algunos movimientos laterales incómodos, pero el cabezeo está bastante contenido. La estabilidad a altas velocidades es muy buena y mantiene grandes dosis de confort.
Nos sorprendió mucho en esta unidad lo intrusivo que era el ABS. Al realizar una frenada intensa pero no demasiado fuerte entraba el ABS, demasiado pronto a nuestro entender. Pero en términos generales los frenos aguantan bien el uso normal e incluso algo mas intensivo.
El tacto de la dirección es agradable y es precisa con el nivel de asistencia justo y gradualmente bien tarada con respecto a la velocidad.
En definitiva, un buen coche, con unas prestaciones muy buenas y hechuras de coche de lujo, un poco justo de habitabilidad en las plazas traseras y compitiendo en precio con berlinas "Premium".